.

Bienvenido seas, inquieto.

jueves, 10 de enero de 2013

Léase con cuidado






Maldita la hora en que el humano decidió nombrarse el animal dominante…



I
Dominó a los suyos,  consumió a los que no eran suyos.
Jugó con la muerte, se inventó la decencia.
Asustó con el pudor, vendió la virginidad como valor… Lucró con ella.

Entre cantos y alabanzas, promovió sus enseñanzas.
“Cómprame, necesítame, átame a ti,
Mírame, envídiame, mi belleza no es para ti”

Ellos cantaban, todos ellos…
Berreaban y gritaban, se abrazaban.
¿Se abrazaban o se manoseaban?


II
Simulación…
Eso en mi pedacito de tierra vilipendiada se titula simulación.

Creas necesidad, consumes, cubres los huecos.
Creas creencias, consumes, satisfaces emociones (falsas)
Creas necesidad, te carcomes por la dificultad de cubrirla.

“Hazle sentir que es valioso”
Se escucha por alguno que otro negocio.
(adjunte aquí el de la fe)

“Hazle sentir amado”
Se escucha entre lo anunciado
(Inserte aquí su festividad predilecta)

Simulación le llamo.
No existe ni la necesidad, ni el hoyo, ni el remache.



III
¡Maldita la hora en que su raciocinio se averió!
¿Quién lo creó semejante a una imagen?
¿Quién lo degeneró semejante a un valor?
¿Quién le alimento la rabia, la ira, el consumismo, el afán de crear valores represivos?

“¡A la hoguera!”
Gritaban en alguna época.
Hoy, a la pobreza te condenan.
Ya da lo mismo si no te queman… Las tripas rugen.
Eso duele.


IV
¿Quién lo creó?
… (inserte aquí el silencio después de un suspiro)



Jonathan Méndez



Desgraciadamente, en este mundo importa y fascina más la carcasa que el contenido de la figura...
Hasta la muerte es negocio pagable a crédito. ¿Has pensado alguna vez lo jodido de ello?

sábado, 1 de diciembre de 2012

Hoy no amo mis necesidades fisiológicas.





“El águila devora a la serpiente, para algunos, la serpiente es conocimiento.
Si, la práctica se apegó al simbolismo.


La piel morena fue repudiada, casi al estilo fanático mormón. Y llenos de fanatismo, sus voces gritaron -¡aleluya, aleluya!-… Adoraron a una morena, irónicamente.”


Me ha causado cansancio, más de una vez…
Que me exijan ponerle mayúscula al vocablo dios, cuando ni soy creyente.
Que el águila devore a la serpiente.
Que la piel morena sea objeto de repudio,
Que las estaciones me deban diluvio.


Me está sacando lágrimas, constantemente…
El despojo completo de los sueños.
Porque soñar, en nuestro mundo de indignidad
copula con el desear.


Y yo deseo, me ilusiono, es más, hasta grito (mis sueños).
No hago rituales, porque son aburridos.
La costumbre los contamina.

Y luego, cambia uno de vía.



Pero el  sentido es el mismo.
Cansancio aquí, cansancio allá;
cansancio viene, cansancio nos dan.
En el dios con mayúscula, o en la víbora muerta.
En el rostro “prietito”, o en la virgen bélica.


Deduzco, que es quizás (en mi desesperación por comprender).
Un tentáculo más, del pulpo que controla los instintos humanos.

Por ello, hoy no amo mis necesidades fisiológicas.
Si me rehúso a llorar, me rehusaré también a cagar.



Jonathan Méndez



Sin palabras, 1 de diciembre 2012... Día de luto nacional.
La serpiente ha sido devorada.